Rolando-1981
Poeta recién llegado
Ven a mi dulce amargura,
siente en mi pecho la angustia de mi dolor,
trago amargo que aprieta en la garganta,
vino fuerte que destiñe la razón.
Adormecen mis ojos en blandura,
se cierran cansados muriendo de aflicción,
destilan cuando el alma se quebranta,
desfallecen así en débil condición.
Aleja de mi boca la dulzura
mis palabras no expresan ya emoción,
mi voz que adolece ya no aguanta,
la tristeza amarga de mi cada rincón.
Mi cabello se llena de blancura,
mi ser se esconde ante el temor,
del abismo interior que se agiganta,
de tanto pasar tribulación.
Dolor pasa de mi con premura,
no hagas presa de mi frágil candor,
mi alma aunque angustiada aun canta,
para dar aliento y fuerza al corazón.
siente en mi pecho la angustia de mi dolor,
trago amargo que aprieta en la garganta,
vino fuerte que destiñe la razón.
Adormecen mis ojos en blandura,
se cierran cansados muriendo de aflicción,
destilan cuando el alma se quebranta,
desfallecen así en débil condición.
Aleja de mi boca la dulzura
mis palabras no expresan ya emoción,
mi voz que adolece ya no aguanta,
la tristeza amarga de mi cada rincón.
Mi cabello se llena de blancura,
mi ser se esconde ante el temor,
del abismo interior que se agiganta,
de tanto pasar tribulación.
Dolor pasa de mi con premura,
no hagas presa de mi frágil candor,
mi alma aunque angustiada aun canta,
para dar aliento y fuerza al corazón.
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