Mariposa
Poeta fiel al portal
A un paso de tu isla de emociones
viví en el nirvana de tu mirada, siempre enamorada.
Disfruté el aroma de tu sonrisa,
conservé tus sueños en mi viñedo
siendo tu mi vino añejado, exquisito, verdadero.
Podía vibrar en la melodía de tus labios diciendo te amo
mientras entablamos disputa, yo te amo más.
Y en la arena de tu piel me recosté tantas veces,
no vi el amanecer, pero si cientos de ocasos,
envuelta en tus redes de roja pasión.
Eres la virtud ordenada, arreglada con cinta de regalo... mi regalo, tu el amor.
Desenrollaré los lazos de la lejanía para tener tu cercanía, tu cercanía.
Veré el cielo de tus ojos y sentiré nuevamente tu sol en la mirada,
hasta consumirme su calor,
luego en cenizas seré tu fénix, enamorada,
extasiada,
delirante,
adormecida,
cuando llegue el anhelo de las luces de caricias, en la piel de una mulata
que delira por tu amor.
Aguardaré para sentirme querubín
y cantar junto al universo....
bendita la dama que destila cariños
y es huésped en tu morada.
siempre callada,
alumna silente de tus historias,
de la danza en tus dedos,
justo roce del arpa de mi pecho,
que te animas a tocar.
Musa de las pinturas de estrellas
creadas con tus anhelos, mis te quiero,
un piquito en tus oídos,
un susurro que te muestre lo escondido,
recuerde lo vivido y motive el probar.
Mariposa que besa el clavel de feromonas,
cultivado, verde y fresco
solo para mí.
Tu sonrisa de perlas,
mi joya preciada.
Piel canela sublime,
tu pecho y ese lunar...
que a mis ojos desvive.
Sé mi paraíso,
mi romeo,
recrea mi andar
cuando tus pensamientos codicien mi aliento
y extenúen mi ligereza,
llevándose la pereza,
aunados a la belleza
de un amor sin igual.
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