Romeo Sebastian Bellini
Poeta recién llegado
Perdido y lenguaraz,
sin ética ni moral,
profanó impúdico,
insolente y atrevido,
sin cobijar el sentido
de su honor que está poseído
y mendigando su amor
en impulso compasivo,
amó y deseó con desvarío este sueño,
que surge y emerge caritativo,
fraguado y menospreciado aún no ha vivido,
ese amor que nunca fue correspondido,
alma desconocida noche premia la brisa,
la pureza estridente y brillante de un nuevo día,
en cabal frescura ondula el hado coloreando todavía,
el sonido en ésta nívea que danza blanca en su melodía,
el mudo caminando el universo desbarató timorato
y no sabe que embarazó un elixir de calma en la nada,
prisionero fue de ella y expresó, ¡Ah, Mujer! atrapado tienes
el hado que me arrancó, encrespadas en las mieles el corazón.
sin ética ni moral,
profanó impúdico,
insolente y atrevido,
sin cobijar el sentido
de su honor que está poseído
y mendigando su amor
en impulso compasivo,
amó y deseó con desvarío este sueño,
que surge y emerge caritativo,
fraguado y menospreciado aún no ha vivido,
ese amor que nunca fue correspondido,
alma desconocida noche premia la brisa,
la pureza estridente y brillante de un nuevo día,
en cabal frescura ondula el hado coloreando todavía,
el sonido en ésta nívea que danza blanca en su melodía,
el mudo caminando el universo desbarató timorato
y no sabe que embarazó un elixir de calma en la nada,
prisionero fue de ella y expresó, ¡Ah, Mujer! atrapado tienes
el hado que me arrancó, encrespadas en las mieles el corazón.