FERNANDO ROMERO MARTINEZ
Poeta recién llegado
[FONT="]El poder escuchar, respirar y por fin abrir
[FONT="] los ojos y sentir la realidad alrededor de
[FONT="] mi cama; limpiarme el sudor y dejar
[FONT="]correr las lagrimas por mi cara, que tu
[FONT="]eterno resplandor dejo en mis pesadillas,
[FONT="] donde tiene un dulce comienzo y un
[FONT="] terrible final.
[FONT="]Mi dolor trasmitido, conmutando a tus
[FONT="] deseos y fingiendo ser otro más de mis
[FONT="] anhelos; poder sentir el ardor de tus
[FONT="]rasguños, uno a uno, como tus garras se
[FONT="] clavan y deslizan por mi piel.
[FONT="]Y al mismo tiempo lo que fue una flor
[FONT="]esplendorosa se vuelve una realidad
[FONT="]dolorosa, querer gritar y estar ausente.
[FONT="]El más fuerte de los rayos cae del cielo y
[FONT="] golpeando mi cara con una ráfaga de
[FONT="]viento; abro mis ojos y te busco
[FONT="]y concluyo que no fue nada, sino un sueño.
[FONT="] los ojos y sentir la realidad alrededor de
[FONT="] mi cama; limpiarme el sudor y dejar
[FONT="]correr las lagrimas por mi cara, que tu
[FONT="]eterno resplandor dejo en mis pesadillas,
[FONT="] donde tiene un dulce comienzo y un
[FONT="] terrible final.
[FONT="]Mi dolor trasmitido, conmutando a tus
[FONT="] deseos y fingiendo ser otro más de mis
[FONT="] anhelos; poder sentir el ardor de tus
[FONT="]rasguños, uno a uno, como tus garras se
[FONT="] clavan y deslizan por mi piel.
[FONT="]Y al mismo tiempo lo que fue una flor
[FONT="]esplendorosa se vuelve una realidad
[FONT="]dolorosa, querer gritar y estar ausente.
[FONT="]El más fuerte de los rayos cae del cielo y
[FONT="] golpeando mi cara con una ráfaga de
[FONT="]viento; abro mis ojos y te busco
[FONT="]y concluyo que no fue nada, sino un sueño.