francisco_mendez
Poeta recién llegado
No hay amor que no requiera sacrificio.
Se sacrifica la indiferencia,
se sacrifica el color real de las cosas.
Se sacrifica al dolor sin medir consecuencias
y la percepción del tiempo,
las horas se vuelven tan largas o terriblemente cortas.
Dulce es el amor.
ufano, tímido, ruin y generoso es el amor.
flor de sublime belleza, perenne melodía.
confusión de certezas
y tan anhelada alegría.
Ay amor...
Deliciosa pena.
Llegas con tus notas de dolor,
placentera condena.
La idealización
precede a la decepción.
y como daña el amor a los ojos.
nos vuelve casi ciegos.
No hay peor defecto que el ver solo cualidades.
Luego de tocarnos,
la felicidad depende de un "nosotros",
y empezamos a diseñar maravillosas realidades.
Cuanta soledad cabe en el hueco que deja el amor.
cuanta verdad se queda en los labios y se disuelve en la saliva.
cuanta falsedad toma tintes de verdad y deja el alma en ruinas.
El amor duele, duele dulcemente.
duele en las entrañas,
en la piel, en el alma.
Duele en los bordes del final de la vida
y el en las orillas del principio de la muerte.
Y yo solo digo;
pobre de aquel que el amor no haya gozado y sufrido.
Pobre de aquella alma estéril
que tan dulce dolor no haya padecido.
Porque ilusoriamente se niega a morir
o quizás nunca ha nacido.
Se sacrifica la indiferencia,
se sacrifica el color real de las cosas.
Se sacrifica al dolor sin medir consecuencias
y la percepción del tiempo,
las horas se vuelven tan largas o terriblemente cortas.
Dulce es el amor.
ufano, tímido, ruin y generoso es el amor.
flor de sublime belleza, perenne melodía.
confusión de certezas
y tan anhelada alegría.
Ay amor...
Deliciosa pena.
Llegas con tus notas de dolor,
placentera condena.
La idealización
precede a la decepción.
y como daña el amor a los ojos.
nos vuelve casi ciegos.
No hay peor defecto que el ver solo cualidades.
Luego de tocarnos,
la felicidad depende de un "nosotros",
y empezamos a diseñar maravillosas realidades.
Cuanta soledad cabe en el hueco que deja el amor.
cuanta verdad se queda en los labios y se disuelve en la saliva.
cuanta falsedad toma tintes de verdad y deja el alma en ruinas.
El amor duele, duele dulcemente.
duele en las entrañas,
en la piel, en el alma.
Duele en los bordes del final de la vida
y el en las orillas del principio de la muerte.
Y yo solo digo;
pobre de aquel que el amor no haya gozado y sufrido.
Pobre de aquella alma estéril
que tan dulce dolor no haya padecido.
Porque ilusoriamente se niega a morir
o quizás nunca ha nacido.