Un encanto es mirarte, cuando te encuentras dormida,
tus pestañas se entrelazan dando imagen virginal.
Tus mejillas sonrosadas sirviendo de cartabón,
al suave juego de labios; impulsados a besarme.
Tu cabellera se vuelca como cascada en la noche,
envolviendo gran reliquia y protegiendo tu sueño.
Un soñar que vuela lejos, disfrutando del amor;
un soñar que es un viaje, hacia las nubes y el mar.
Mirando tu cuerpo tendida en el lecho,
cual diosa divina envidia tu causas,
y fuera de este mundo, allá en el Olimpo;
Afrodita llora al ver tus encantos.
Un hilo de plata que baja del cielo
Se posa en tus ojos te va a despertar.
Al abrir tus ojos color de miel virgen y dulce,
te contesto tu mirada y me acomodo en tu lecho.
Las palabras se desbordan, sin emitir algún sonido
y te abrazo cual caricia arrebatada de un ángel.
Me respondes con un beso, tejido con mil gardenias
y tus manos se deslizan, hasta enlazar a las mías.
El tiempo corre haya afuera, sigue su curso aburrido
y el reloj en nuestros cuerpos "para"...invitándonos a amar.
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