TU COMPLICE
Poeta recién llegado
Dulce mentira
Dame un momento para no amar, quizá ahí encuentre mi paz, lejos de tu tibia piel.
Busco reencontrarme en las mentiras de tus labios, en las verdades de mi ser que vomita la carencia de ti.
No te creo. ¡Juro que no te creo! Quiero escupir tu amor, desdeñado, casi limosnero, que por piedad lo das.
¡Mentirosa! te grita mi mente, si. Mentirosa, ya no hables más que haces trizas mi verdad.
No te odio. Te amo. Me postro ante ti buscando tus labios al amanecer cuando soy tuya y de nadie más.
No me siento tu dueña, no diste derecho a ello, pero exiges el corazón a cambio de nada.
Me has puesto descalza en la cuerda floja de tu indecisión para ver si caigo o me aferro por más.
No soy poema, no soy verdad, quizá ni una patética mentira, soy solo un trozo de ser que has obligado a
amar tu maldita frialdad.
No voy sin ti, no sin tu mano, no sin tu crueldad total, ¿que más da?
Ya soy tuya y de nadie más.
Tu Cómplice.
Dame un momento para no amar, quizá ahí encuentre mi paz, lejos de tu tibia piel.
Busco reencontrarme en las mentiras de tus labios, en las verdades de mi ser que vomita la carencia de ti.
No te creo. ¡Juro que no te creo! Quiero escupir tu amor, desdeñado, casi limosnero, que por piedad lo das.
¡Mentirosa! te grita mi mente, si. Mentirosa, ya no hables más que haces trizas mi verdad.
No te odio. Te amo. Me postro ante ti buscando tus labios al amanecer cuando soy tuya y de nadie más.
No me siento tu dueña, no diste derecho a ello, pero exiges el corazón a cambio de nada.
Me has puesto descalza en la cuerda floja de tu indecisión para ver si caigo o me aferro por más.
No soy poema, no soy verdad, quizá ni una patética mentira, soy solo un trozo de ser que has obligado a
amar tu maldita frialdad.
No voy sin ti, no sin tu mano, no sin tu crueldad total, ¿que más da?
Ya soy tuya y de nadie más.
Tu Cómplice.