Ibrahim Sadhid
Poeta recién nacido
Dulce Mujer,
Blanca morena, negra refinada.
Dulce Mujer, mujer del Universo,
Mujer amada.
Dulce Mujer como la Stevia,
Aún tus hojas secas son mil veces más dulces que el azúcar.
Dulce Mujer,
El café de mí existencia,
necesita de tus besos,
el almíbar de tu boca,
tu azucena, tu rosa.
Mujer dulce, glucosa, fructosa, cristalina, verdadera.
Tu alma es la esencia de mí primavera.
Tu aroma, tu olor,
Tu fragancia, tu sabor.
Despierto de un dulce sueño,
Después del embeleso de tus besos,
Después del cielo de tus caricias;
Ayuno para beber el dulce néctar de tu cuerpo.
Tu amor navega en mí sangre, en su justa medida.
El dios que habita en mí alma anhela tu Ambrosía.
Eres miel de mil majares,
Melaza de mis recuerdos,
Dulce Mujer de mil altares,
Mujer Dulce, en tí me pierdo.
Distraído enamorado, observo;
Niños merendando helados,
Niños merendando caramelos;
En las plazas, en las calles.
Yo solo, caminando...
Sólo en tí, pienso:
En la pradera las aves vuelan,
Alrededor de nuestros desnudos cuerpos;
Árboles, frutas y flores,
en absoluto silencio.
Tú y yo en melada,
de caricias y besos,
Aguamiel de tu entraña,
Jarabe dulce de tu sexo;
Sustancia de éxtasis divino,
Manantial de dulce caña,
Mujer dulce de mis sueños,
Mujer dulce de mí alma...
Mujer de dulces besos.
Última edición: