cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
Muñequita de ojos tristes, mirada lánguida,
perdida en el ocaso de tus incertidumbres,
quien comprende sí no yo, el motivo de tu
nostalgia.
De cuando aún, en botón de flor inmaculada,
pureza de tus labios miel, otra boca no
había probado.
Ahora mariposa del amor, absorbió néctar de
tu ser, y tus pétalos abrieron sé, cual capullo,
no hayas que hacer, con esa pena tuya.
Penas de amor sufriendo con desgano, añoras
en silencio el encuentro; para contarle la ternura
que hay en tus entrañas.
Salpica el viento en tu cara, y envolvente brisa
trae el recuerdo de aquella tarde, arrancando de
ti, más de un suspiro, lágrimas de felicidad
mojaron tus mejillas.
Quiero sentir de nuevo el tibio aliento de su boca,
ahora piensas y, mitigas un instante esa pena.
El prometió volver porque sabe; fui, seré
y volverá a ser, la causa de un cariño, por el que,
en lugar de dos, seremos tres.