marian
Poeta adicto al portal
Allí
lejos en el horizonte
parte el dulce soldadito
con el miedo en los bolsillos
el valor en el pecho
y la ilusión en los ojos
Ayudaré
Ayudaré
eso creía
Salvaré niñitos.
Salvaré mujeres.
Los salvaré a todos.
Por ello cada noche rezaba
Pero
llega el dolor
ávido por reír
entre la desnudez del lamento
de esos cuerpos
que ya son solo olvido
¡A las armas!
-el silencio se enmudece-
¡dispara!
¡mata o muere!
-la presión ahonda la razón-
Y ese dulce soldadito
Pierde la fe.
Pierde los sueños.
¿Qué hay de esa ilusión?.
¿Dónde quedó la esperanza?
el miedo triunfó
Un arma grita entre su piel.
¡Es sangre lo que advierte!
¡Dulce soldadito!.
¡Prometías volver!.
¡Dulce soldadito!.
¡No te duermas!.
¡Dame la mano!.
¡Por una patria!
¡por una lucha que no era tuya!
dulce soldadito
¿qué fue de ti?
Y ahora
¡dime dulce soldadito!
¡qué será de mí!
El adiós baila
entre tus manos ya finitas
y mis penas caminan
en tu mirada
-lejana y profunda-
sin pasos que no vuelvan
sin palabras que no broten
de este pobre corazón.
Dulce soldadito
Dime
¡Por qué!
lejos en el horizonte
parte el dulce soldadito
con el miedo en los bolsillos
el valor en el pecho
y la ilusión en los ojos
Ayudaré
Ayudaré
eso creía
Salvaré niñitos.
Salvaré mujeres.
Los salvaré a todos.
Por ello cada noche rezaba
Pero
llega el dolor
ávido por reír
entre la desnudez del lamento
de esos cuerpos
que ya son solo olvido
¡A las armas!
-el silencio se enmudece-
¡dispara!
¡mata o muere!
-la presión ahonda la razón-
Y ese dulce soldadito
Pierde la fe.
Pierde los sueños.
¿Qué hay de esa ilusión?.
¿Dónde quedó la esperanza?
el miedo triunfó
Un arma grita entre su piel.
¡Es sangre lo que advierte!
¡Dulce soldadito!.
¡Prometías volver!.
¡Dulce soldadito!.
¡No te duermas!.
¡Dame la mano!.
¡Por una patria!
¡por una lucha que no era tuya!
dulce soldadito
¿qué fue de ti?
Y ahora
¡dime dulce soldadito!
¡qué será de mí!
El adiós baila
entre tus manos ya finitas
y mis penas caminan
en tu mirada
-lejana y profunda-
sin pasos que no vuelvan
sin palabras que no broten
de este pobre corazón.
Dulce soldadito
Dime
¡Por qué!