sweet poison
Poeta recién llegado
Se encuentra perdida...
ya no se halla a sí misma.
Muere la noche y ya no hay estrellas para contar
ni luna con quién hablar...ya no hay Dios.
Vela por cada lágrima que escapa de su rostro
y rompe bruscamente al besar el suelo.
Escucha sonidos que le son familiares...
talvez algo que haya quedado de su corazón.
Demanda piedad al viento,calidez al frío
y retorno al tiempo.
Finge sonrisas...está falsamente alegre,
quién lo podría notar?
Busca consuelo en los filos
y va por la vida con pies de plata.
Recicla las espinas de las rosas que nunca le regalaron
y las transforma en corona para así ser la reina del jardín húmado.
Abre la caja de palabras soñadas
y derrama otra lágrima que ésta vez besa sus rodillas.
Deambula en lo oscuro guiándose por el olor,
se detiene frente a un árbol y con desgano le pregunta...Por qué?
Observa las raíces y luego sus pies,
le implora un poco de su fortaleza.
Ya no es inmune a las tormentas,
es frágil como hoja que está por caer en el invierno.
Se ve al espejo y acaricia su rostro,
con la vista ya nublada y las manos manchadas.
Entre devaneos lanza un grito
pero aún está llena de dolor.
Toma de su pequeño cajón fotografías,
las mira en castigante silencio y pide perdón...
siente la necesidad de hacerlo y no comprende por qué.
Da un último recorrido y denota que los colores
ahora son un juego de blancos y negros.
Lo que apreciaba como grande ahora es pequeño,
sabe que ya no hay "malo" ni "bueno".
Deja su huella en la sala y sobre ella una flor,
sabe que no habrá otro día,sabe que no habrá un mañana.
Ahora toda su vida se reduce a cuatro paredes,
desea hacer una carta pero no se atreve...acaso la leerán?
Tiene el rostro húmedo,
su piel se volvió permeable.
Posa ya su débil cuerpo sobre la cama,
se siente mareada y cansada.
No le asusta descubrir que puede llegar a encontrar más allá,
ahora sólo está feliz porque pronto acabará.
No hay film,su vida se proyecta en blanco...
llegó el momento.
Ya con su último aliento
atina a decir una palabra...ADIÓS.
Cierra los pálidos ojos y descansa...
y descansa.
Quédate tranquila,se acabaron los mañanas,
ahora ella blanca...sólo descansa.
ya no se halla a sí misma.
Muere la noche y ya no hay estrellas para contar
ni luna con quién hablar...ya no hay Dios.
Vela por cada lágrima que escapa de su rostro
y rompe bruscamente al besar el suelo.
Escucha sonidos que le son familiares...
talvez algo que haya quedado de su corazón.
Demanda piedad al viento,calidez al frío
y retorno al tiempo.
Finge sonrisas...está falsamente alegre,
quién lo podría notar?
Busca consuelo en los filos
y va por la vida con pies de plata.
Recicla las espinas de las rosas que nunca le regalaron
y las transforma en corona para así ser la reina del jardín húmado.
Abre la caja de palabras soñadas
y derrama otra lágrima que ésta vez besa sus rodillas.
Deambula en lo oscuro guiándose por el olor,
se detiene frente a un árbol y con desgano le pregunta...Por qué?
Observa las raíces y luego sus pies,
le implora un poco de su fortaleza.
Ya no es inmune a las tormentas,
es frágil como hoja que está por caer en el invierno.
Se ve al espejo y acaricia su rostro,
con la vista ya nublada y las manos manchadas.
Entre devaneos lanza un grito
pero aún está llena de dolor.
Toma de su pequeño cajón fotografías,
las mira en castigante silencio y pide perdón...
siente la necesidad de hacerlo y no comprende por qué.
Da un último recorrido y denota que los colores
ahora son un juego de blancos y negros.
Lo que apreciaba como grande ahora es pequeño,
sabe que ya no hay "malo" ni "bueno".
Deja su huella en la sala y sobre ella una flor,
sabe que no habrá otro día,sabe que no habrá un mañana.
Ahora toda su vida se reduce a cuatro paredes,
desea hacer una carta pero no se atreve...acaso la leerán?
Tiene el rostro húmedo,
su piel se volvió permeable.
Posa ya su débil cuerpo sobre la cama,
se siente mareada y cansada.
No le asusta descubrir que puede llegar a encontrar más allá,
ahora sólo está feliz porque pronto acabará.
No hay film,su vida se proyecta en blanco...
llegó el momento.
Ya con su último aliento
atina a decir una palabra...ADIÓS.
Cierra los pálidos ojos y descansa...
y descansa.
Quédate tranquila,se acabaron los mañanas,
ahora ella blanca...sólo descansa.