Llevo semanas extrañándote sin saberlo. Hay una voz que habla mas fuerte que me distrae, pero no me llena. Y es que no importa cuan fuerte sea esa voz la dulzura de la tuya siempre se cuela en medio de tanta palabra y ruido, y retumba como un temblor que no daña nada pero igual hace suficiente para recordarme que todavía vagabundeas por rincones desolados de mi corazón.