Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Cuando la tibieza se alza traviesa
y se retuerce en velas aromatizadas,
llega a los amantes con suaves sones
la belleza de un amor galante.
Dulces palabras y roces
que Alma y cuerpo agradecen,
se hermanan y florecen
en la piel que se enciende.
Y el tiempo se para sin detenerse
para buscar su cobertura,
entre los besos, quereres...
Olvida su trabajo.
Todo es gozo y excusa
que se adormece en la espesura,
de jardines y las fuentes
que sacian y entregan vergeles...
Rosario de Cuenca Esteban