davidul
Poeta asiduo al portal
En las brumas de la soledad,
escarbando en el éter disperso
la muerte muere, dilucidando
si eran mas oscuros que negros,
los nocturnos soles del encanto,
que maquillo de forma felina,
arrogante y atrevida
el maleficio mal envenenado,
de la historia de un pecado.
Se fuga tu olor de mis dedos,
que se deprende mis manos,
de mis brazos,
por si te apreso y te anclo,
en el teatro de mis fantasías.
Mi respiración jadea,
mis dedos se calcinan,
mi latido explota,
dentro de un cálido aire de ilusión
perdido y emborrachado
entre las dulces tinieblas,
que me hablan,
de ese algo más
que sembraste en mis heridas.
El silencio pregunta al destino,
¿ por que se olvida la vida,
tras las cortinas del desamor ?
Mi rostro disimula ante el alma,
mi boca empalidece y calla.
Todo parece en calma.
En el atronador ruido
de un amor que aun te ama,
un amor
que aun se desangra.