Lebowsky
Poeta que considera el portal su segunda casa
Para el que conoce el dolor
tan cotidiano como un café
como una meada o la bronca del jefe.
Para el que conoce los entresijos
de estrellarse cada mañana
contra una realidad gris.
Conocerte no es una simple casualidad
no es una ilusión pasajera
una isla en medio del mar.
Para el que siente un hueco en su estómago
no es poco alimento tu cariño
ni leve la caricia tus palabras
aunque sean desagradables.
Y si me hieres dulcemente
con un hierro candente en las nalgas
etiquetándome como al ganado.
Miro hacia arriba
con cara de vacuno degollado
y apenas suelto un desganado mujido.
tan cotidiano como un café
como una meada o la bronca del jefe.
Para el que conoce los entresijos
de estrellarse cada mañana
contra una realidad gris.
Conocerte no es una simple casualidad
no es una ilusión pasajera
una isla en medio del mar.
Para el que siente un hueco en su estómago
no es poco alimento tu cariño
ni leve la caricia tus palabras
aunque sean desagradables.
Y si me hieres dulcemente
con un hierro candente en las nalgas
etiquetándome como al ganado.
Miro hacia arriba
con cara de vacuno degollado
y apenas suelto un desganado mujido.