Dulzuras de Sal
Bendita la lluvia
que moja tu cuerpo
Bendito el sudor y la sal
que ciñen tu piel de algodón,
que ahogan tus simplezas
prisioneras de humedad
Cada gota ilusoria
que por tanta piel va
aflora tus formas
en la cadencia del caminar
Más cielo y sudor,
más labios y sol
Te poseo en mis nubes
que llevan aguas del mar
para lloverte despacito
dulzuras ardientes y sal
Voy recorriendo tu geografía
con deshonesto mirar
Mis labios escalan tus pechos
sedientos de tu piel
Tan sedientos están
que abrazados liban tu hermosura
Tengo manos que se evaporan
atracando en tu cintura
Y la cima de tu cuerpo gime
extasiando en su lecho al mar
Es el vaivén suave e indemne
de tu cuerpo al amar
¡Vuelen besos ardientes!
Mi boca los ha de atrapar
En el sol de sus pechos turgentes
infinitos de amor habrán de migrar