Javier Flores
Poeta asiduo al portal
Dunas en la arena
Sobre la inmensidad del lienzo
se posa el más bello de los paisajes,
entre los matices de grises que
visten las nubes se pasea una
moderada brisa que abraza su silueta
ondeando sus risos con la libertad que
esta lleva, delicados rasgos alzados
al cielo no abre los ojos para
deleitarse con el aroma del mar
que se esparce al acariciar las olas
sobre las rocas, la dulce melodía de las
palmeras le ponen emoción
a este cuadro de la escena,
sostenida anatómicamente por la blanca
y suave arena se ve deslumbrante
al estar rodeada de tanta belleza,
las gaviotas entre sus cantos
hacen juegos suicidas para
adentrase al escarchado mar,
deja su presencia plasmada en las
dunas de sus pisadas mientras
hidrata un coco y endulza
su agua con sus suaves labios
avivando el color verde por el
tocar de sus estilizadas manos,
terminando el atardecer
sin su silueta, fantasmalmente
aparece ella porque se ha tatuado
inesperadamente en los recuerdos
de aquel observador dibujo
todo un paisaje para ella..
Sobre la inmensidad del lienzo
se posa el más bello de los paisajes,
entre los matices de grises que
visten las nubes se pasea una
moderada brisa que abraza su silueta
ondeando sus risos con la libertad que
esta lleva, delicados rasgos alzados
al cielo no abre los ojos para
deleitarse con el aroma del mar
que se esparce al acariciar las olas
sobre las rocas, la dulce melodía de las
palmeras le ponen emoción
a este cuadro de la escena,
sostenida anatómicamente por la blanca
y suave arena se ve deslumbrante
al estar rodeada de tanta belleza,
las gaviotas entre sus cantos
hacen juegos suicidas para
adentrase al escarchado mar,
deja su presencia plasmada en las
dunas de sus pisadas mientras
hidrata un coco y endulza
su agua con sus suaves labios
avivando el color verde por el
tocar de sus estilizadas manos,
terminando el atardecer
sin su silueta, fantasmalmente
aparece ella porque se ha tatuado
inesperadamente en los recuerdos
de aquel observador dibujo
todo un paisaje para ella..