Mi mano ya duele,
de tanto sobre vos escribir.
Mi boca extrañándote,
calla.
Mis brazos,
necesitando los tuyos,
al lado de mi cuerpo quedan.
No hay nada por hacer.
Mis pies,
deseosos por correr hacia vos,
no hacen mas que lento caminar,
ningún objetivo irán a encontrar.
Mis ojos,
permaneciendo cerrados ya,
recuerdan los tuyos,
ese Sol inalcanzable.
Mi corazón, duerme hace tanto ya,
para no recordar
cuanto te quiere,
y te necesita.