ébrio

carl8s-lu4

Poeta asiduo al portal
Como tantas otras noches
hoy me acojo en el negro manto
de la liviandad y el derroche,
son las jóvenes once y andamos,
buscando un bar donde ir aligerando
el peso de nuestras maltrechas carteras,
whisky con soda para las penas,
pero no puedo olvidar tus ojos de arena
no puedo olvidar esa mirada que me condena,
serán ya las una en el firmamento,
entre risas y burlas buscamos otro bar,
por fin encontramos acogimiento,
un ron cola para al son bailar,
mi mente se vuelve satírica, difusa
pero sigo recordando a la misma musa
sigo añorándote en mi febril delirio,
serán las seis… o las siete, no se,
habrán sido seis o siete las copas
me he bebido hasta las estrellas y las horas,
el vaivén delata a nuestra mente,
el alma se vuelve confusa, es la hora
de retirarse a dormir el aguardiente,
ahora voy solo, apenas recuerdo donde vivo
pero te recuerdo… siempre te recuerdo,
añoro conseguir lo que no he vivido,
llego a casa, diez minutos para abrir,
toda la noche para pesadamente sentir
el peso del exceso en mi cabeza,
me acuesto, el mundo da vueltas,
ya he olvidado toda sapiencia,
pero… te recuerdo, siempre te recuerdo.
 
Como tantas otras noches
hoy me acojo en el negro manto
de la liviandad y el derroche,
son las jóvenes once y andamos,
buscando un bar donde ir aligerando
el peso de nuestras maltrechas carteras,
whisky con soda para las penas,
pero no puedo olvidar tus ojos de arena
no puedo olvidar esa mirada que me condena,
serán ya las una en el firmamento,
entre risas y burlas buscamos otro bar,
por fin encontramos acogimiento,
un ron cola para al son bailar,
mi mente se vuelve satírica, difusa
pero sigo recordando a la misma musa
sigo añorándote en mi febril delirio,
serán las seis… o las siete, no se,
habrán sido seis o siete las copas
me he bebido hasta las estrellas y las horas,
el vaivén delata a nuestra mente,
el alma se vuelve confusa, es la hora
de retirarse a dormir el aguardiente,
ahora voy solo, apenas recuerdo donde vivo
pero te recuerdo… siempre te recuerdo,
añoro conseguir lo que no he vivido,
llego a casa, diez minutos para abrir,
toda la noche para pesadamente sentir
el peso del exceso en mi cabeza,
me acuesto, el mundo da vueltas,
ya he olvidado toda sapiencia,
pero… te recuerdo, siempre te recuerdo.

Parece amigo que ni con la embriagez se logra olvidar, pues siempre se vuelve a recordar..
 
Como tantas otras noches
hoy me acojo en el negro manto
de la liviandad y el derroche,
son las jóvenes once y andamos,
buscando un bar donde ir aligerando
el peso de nuestras maltrechas carteras,
whisky con soda para las penas,
pero no puedo olvidar tus ojos de arena
no puedo olvidar esa mirada que me condena,
serán ya las una en el firmamento,
entre risas y burlas buscamos otro bar,
por fin encontramos acogimiento,
un ron cola para al son bailar,
mi mente se vuelve satírica, difusa
pero sigo recordando a la misma musa
sigo añorándote en mi febril delirio,
serán las seis… o las siete, no se,
habrán sido seis o siete las copas
me he bebido hasta las estrellas y las horas,
el vaivén delata a nuestra mente,
el alma se vuelve confusa, es la hora
de retirarse a dormir el aguardiente,
ahora voy solo, apenas recuerdo donde vivo
pero te recuerdo… siempre te recuerdo,
añoro conseguir lo que no he vivido,
llego a casa, diez minutos para abrir,
toda la noche para pesadamente sentir
el peso del exceso en mi cabeza,
me acuesto, el mundo da vueltas,
ya he olvidado toda sapiencia,
pero… te recuerdo, siempre te recuerdo.

Se nota que conociste la punzante aguja del amor un placer leerte un abrazo
 
Como tantas otras noches
hoy me acojo en el negro manto
de la liviandad y el derroche,
son las jóvenes once y andamos,
buscando un bar donde ir aligerando
el peso de nuestras maltrechas carteras,
whisky con soda para las penas,
pero no puedo olvidar tus ojos de arena
no puedo olvidar esa mirada que me condena,
serán ya las una en el firmamento,
entre risas y burlas buscamos otro bar,
por fin encontramos acogimiento,
un ron cola para al son bailar,
mi mente se vuelve satírica, difusa
pero sigo recordando a la misma musa
sigo añorándote en mi febril delirio,
serán las seis… o las siete, no se,
habrán sido seis o siete las copas
me he bebido hasta las estrellas y las horas,
el vaivén delata a nuestra mente,
el alma se vuelve confusa, es la hora
de retirarse a dormir el aguardiente,
ahora voy solo, apenas recuerdo donde vivo
pero te recuerdo… siempre te recuerdo,
añoro conseguir lo que no he vivido,
llego a casa, diez minutos para abrir,
toda la noche para pesadamente sentir
el peso del exceso en mi cabeza,
me acuesto, el mundo da vueltas,
ya he olvidado toda sapiencia,
pero… te recuerdo, siempre te recuerdo.

TRISTE POEMA DE AMOR, NADA SIRVE PARA OLVIDAR, NI LAS SALIDAS, NI EL ALCOHOL..CUANDO UN SENTIMIENTO QUEDA SELLADO EN EL CORAZON NADA LO BORRA..UN BESO MUY LINDO POEMA...MIS ESTRELLAS.
 
"y entre mas me alejo de ti,mas retornas a mi pensar,he de sufrirte mil noches,y en la embriaguez hare derroche de tu paso en mi vida" triste pena,y un gran poema,Un placer leerte
 
Todo una sencuencia de esa sensación de tristeza y abandono que acompaña a la pérdida... allá a dónde vayamos.

Un saludo

JULIA
 
nisiquiera perdiendo el sentido con la embriagues se puede olvidar por que al cerrar tus ojos a causa de tanto alcohol aquella persona se aparece hasta en los sueños
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba