Échame a mí la culpa

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
Dime el valor que tiene un beso en la mañana
si hay vinagre regándose en el colchón
dime si sirve de algo que te narre
lo que ha pasado hoy.

No estamos de niños para echarnos cuentos
si así ha de ser ni modo,
con tristeza acepto
que no hay nada entre tú y yo.

Échame a mí la culpa
de este desierto en que vivimos
y déjame a mí ser el motivo
por el que vamos a naufragar.

Nunca fui caballero para tan delicada dama
ni saco conejos de mi sombrero
para dejarte asombrada,
de lo que hemos sido
échame a mí la culpa
que yo siempre fui el motivo.

Toma el asta de la bandera
de lo que un día fue una promesa de amor
y clávala donde tú quieras
que sobre este campo ya yo no tengo opinión.

Te dejo la foto de nuestra misa de bodas
por si quieres recordar lo que un día fuimos,
te dejo mi número de celular, yo cargo los libros
para que me acompañen en esta nube rota.

Se me acabaron las alegorías
de lo que inició como un cuento de hadas,
deja que la culpa es mía…
nunca fui caballero para tan delicada dama.
 
Dime el valor que tiene un beso en la mañana
si hay vinagre regándose en el colchón
dime si sirve de algo que te narre
lo que ha pasado hoy.

No estamos de niños para echarnos cuentos
si así ha de ser ni modo,
con tristeza acepto
que no hay nada entre tú y yo.

Échame a mí la culpa
de este desierto en que vivimos
y déjame a mí ser el motivo
por el que vamos a naufragar.

Nunca fui caballero para tan delicada dama
ni saco conejos de mi sombrero
para dejarte asombrada,
de lo que hemos sido
échame a mí la culpa
que yo siempre fui el motivo.

Toma el asta de la bandera
de lo que un día fue una promesa de amor
y clávala donde tú quieras
que sobre este campo ya yo no tengo opinión.

Te dejo la foto de nuestra misa de bodas
por si quieres recordar lo que un día fuimos,
te dejo mi número de celular, yo cargo los libros
para que me acompañen en esta nube rota.

Se me acabaron las alegorías
de lo que inició como un cuento de hadas,
deja que la culpa es mía…
nunca fui caballero para tan delicada dama.
Bueno, suele pasar, muchas veces el amor se acaba y si no se acaba se vuelve insoportable, me ha gustado como lo has contado amigo Robsalz. Abrazote vuela. Paco.
 
Dime el valor que tiene un beso en la mañana
si hay vinagre regándose en el colchón
dime si sirve de algo que te narre
lo que ha pasado hoy.

No estamos de niños para echarnos cuentos
si así ha de ser ni modo,
con tristeza acepto
que no hay nada entre tú y yo.

Échame a mí la culpa
de este desierto en que vivimos
y déjame a mí ser el motivo
por el que vamos a naufragar.

Nunca fui caballero para tan delicada dama
ni saco conejos de mi sombrero
para dejarte asombrada,
de lo que hemos sido
échame a mí la culpa
que yo siempre fui el motivo.

Toma el asta de la bandera
de lo que un día fue una promesa de amor
y clávala donde tú quieras
que sobre este campo ya yo no tengo opinión.

Te dejo la foto de nuestra misa de bodas
por si quieres recordar lo que un día fuimos,
te dejo mi número de celular, yo cargo los libros
para que me acompañen en esta nube rota.

Se me acabaron las alegorías
de lo que inició como un cuento de hadas,
deja que la culpa es mía…
nunca fui caballero para tan delicada dama.

Versos en los que el reproche es la principal base, cuando existen resentimientos todos los besos se abonarán.
Enhorabuena amigo. Un abrazo
 
Dime el valor que tiene un beso en la mañana
si hay vinagre regándose en el colchón
dime si sirve de algo que te narre
lo que ha pasado hoy.

No estamos de niños para echarnos cuentos
si así ha de ser ni modo,
con tristeza acepto
que no hay nada entre tú y yo.

Échame a mí la culpa
de este desierto en que vivimos
y déjame a mí ser el motivo
por el que vamos a naufragar.

Nunca fui caballero para tan delicada dama
ni saco conejos de mi sombrero
para dejarte asombrada,
de lo que hemos sido
échame a mí la culpa
que yo siempre fui el motivo.

Toma el asta de la bandera
de lo que un día fue una promesa de amor
y clávala donde tú quieras
que sobre este campo ya yo no tengo opinión.

Te dejo la foto de nuestra misa de bodas
por si quieres recordar lo que un día fuimos,
te dejo mi número de celular, yo cargo los libros
para que me acompañen en esta nube rota.

Se me acabaron las alegorías
de lo que inició como un cuento de hadas,
deja que la culpa es mía…
nunca fui caballero para tan delicada dama.


¡La culpa! esa es una señal virulenta en las parejas cuando lo habitual se vuelve ocio.
Tus versos alcanzan drenar esas intensas sensaciones Robsalz, te dejo mi cordial saludo.
 
La realidad que sumerge el dolor entre una delicada partida, y bueno el culparse. Entre tanto como lo compartes tú, aunque bueno, el caballero reduciendo, aun a una dama he he
Un gusto saludaere
 
Dime el valor que tiene un beso en la mañana
si hay vinagre regándose en el colchón
dime si sirve de algo que te narre
lo que ha pasado hoy.

No estamos de niños para echarnos cuentos
si así ha de ser ni modo,
con tristeza acepto
que no hay nada entre tú y yo.

Échame a mí la culpa
de este desierto en que vivimos
y déjame a mí ser el motivo
por el que vamos a naufragar.

Nunca fui caballero para tan delicada dama
ni saco conejos de mi sombrero
para dejarte asombrada,
de lo que hemos sido
échame a mí la culpa
que yo siempre fui el motivo.

Toma el asta de la bandera
de lo que un día fue una promesa de amor
y clávala donde tú quieras
que sobre este campo ya yo no tengo opinión.

Te dejo la foto de nuestra misa de bodas
por si quieres recordar lo que un día fuimos,
te dejo mi número de celular, yo cargo los libros
para que me acompañen en esta nube rota.

Se me acabaron las alegorías
de lo que inició como un cuento de hadas,
deja que la culpa es mía…
nunca fui caballero para tan delicada dama.
la culpa invade y quizás no despertamos o no entendimos ciertas cosas y al ser tarde la vista no puede retroceder...

saludos Rob
 

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