sara0305
Poeta fiel al portal
Los ojos tienen dos sonrisas
de caballos que apostaron
entender la lógica
de un conejo
que llega siempre tarde
en un día de lunas disecadas.
Los ojos tienen dos caballos,
hartamente locos.
Hizo la última maroma:
de su manga,
sacó una tetera:
El té lo sirvió la misma reina.
Lulú tenía las manos sucias,
se limpió de los labios, el labial
en el delantal de la niña
de rizos con lengua bífida.
Las manos del espejo son de piedra.
Llorar mientras ríes:
La presencia de diablos alados
más absoluta.
Sara Montaño
Derechos Reservados
de caballos que apostaron
entender la lógica
de un conejo
que llega siempre tarde
en un día de lunas disecadas.
Los ojos tienen dos caballos,
hartamente locos.
Hizo la última maroma:
de su manga,
sacó una tetera:
El té lo sirvió la misma reina.
Lulú tenía las manos sucias,
se limpió de los labios, el labial
en el delantal de la niña
de rizos con lengua bífida.
Las manos del espejo son de piedra.
Llorar mientras ríes:
La presencia de diablos alados
más absoluta.
Sara Montaño
Derechos Reservados