carmen viviana
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se amaron
temblando de risas
y fueron la brisa
que espeja en el mar,
el subiò su falda
y ella asì desnuda
corriò hacia la espuma
como luna pura
sin brillo lunar.
Se tragaron toda
la sal de las aguas,
trenzaron su lecho
con flores y algas,
y sobre la costa
al lado del mar,
el la hizo suya
y su amor prohibido
fue cuento sabido
para mi ciudad.
Como marejada
meciendo una cuna
ese amor urgente,
ese hambre de luna,
nos llenò de dudas,
y hoy la playa muda
trenza con los restos
de algas y espuma,
escarpines rosas
para nueve lunas,
para lunas llenas
rosas en el mar.
Carmen Viviana ( la noche del eclipse total, en mi playa de Puerto Madryn, todo el pueblo en la playa, y la luna y el sol, solos sobre el mar, y el ruido de las olas, y las estrellas, y los milagros...)
temblando de risas
y fueron la brisa
que espeja en el mar,
el subiò su falda
y ella asì desnuda
corriò hacia la espuma
como luna pura
sin brillo lunar.
Se tragaron toda
la sal de las aguas,
trenzaron su lecho
con flores y algas,
y sobre la costa
al lado del mar,
el la hizo suya
y su amor prohibido
fue cuento sabido
para mi ciudad.
Como marejada
meciendo una cuna
ese amor urgente,
ese hambre de luna,
nos llenò de dudas,
y hoy la playa muda
trenza con los restos
de algas y espuma,
escarpines rosas
para nueve lunas,
para lunas llenas
rosas en el mar.
Carmen Viviana ( la noche del eclipse total, en mi playa de Puerto Madryn, todo el pueblo en la playa, y la luna y el sol, solos sobre el mar, y el ruido de las olas, y las estrellas, y los milagros...)