Eclipse

Hermosa musicalidad y bonito ritmo amiga, una obra de arte, os aplaudo pero no te puedo rep aun, que triste
 
images



Sonaron desgajados los versos
como un adagio inconcluso
que en compás arrítmico y terco,
desafina en el mismo punto.
Cobarde no alzas el vuelo,
desairando todo impulso,
y acallas el sentimiento
que apresas en trazo mudo.

¡Qué tediosa espera!, tiempo
desarmándose en segundos
catapultados en mi pecho
de oxidadas bielas de humo.
Palabras que son aguacero
de silencio donde me hundo
en caudales que fluyen resecos
sin batir de anhelos, sin curso.

Conjugas en pretérito el eco
que se extravió del futuro
y presientes avanzar el desierto
más allá del foso profundo
que tachona tus desvelos...
Ambivalente, el corazón es tumulto
costeado por destartalados pecios
que no encontraron su rumbo.

Y así, mi abrazo es puerto
de amarres de torpe nudo,
grao huérfano de veleros,
paisaje devastado y desnudo...
En el cielo, alas de cuervo
repintan el azul de oscuro,
eclipsando el sol a barlovento
con su manto taciturno.






Me encanta la versatilidad de tus letras y vocabulario siempre elevado, asombrosa poesía, realmente bello llegar a tu espacio siempre lleno de poesía de calidad, admiración infinita mi querida Evita.
Saludos.
Naty
 
images



Sonaron desgajados los versos
como un adagio inconcluso
que en compás arrítmico y terco,
desafina en el mismo punto.
Cobarde no alzas el vuelo,
desairando todo impulso,
y acallas el sentimiento
que apresas en trazo mudo.

¡Qué tediosa espera!, tiempo
desarmándose en segundos
catapultados en mi pecho
de oxidadas bielas de humo.
Palabras que son aguacero
de silencio donde me hundo
en caudales que fluyen resecos
sin batir de anhelos, sin curso.

Conjugas en pretérito el eco
que se extravió del futuro
y presientes avanzar el desierto
más allá del foso profundo
que tachona tus desvelos...
Ambivalente, el corazón es tumulto
costeado por destartalados pecios
que no encontraron su rumbo.

Y así, mi abrazo es puerto
de amarres de torpe nudo,
grao huérfano de veleros,
paisaje devastado y desnudo...
En el cielo, alas de cuervo
repintan el azul de oscuro,
eclipsando el sol a barlovento
con su manto taciturno.





Juno tus versos son exquisitamente deliciosos querida amiga, es un placer pasar por aquí.
 
Vaya, mal eclipse ha caído sobre mí que he perdido todo el comentario al darle mal a la tecla retroceso. Recomencemos, que tenemos toda la noche... me ha encantado la genial imagen final del cuervo desplegando su alado telón para ocultar la faz del astro sol. Es la que te sugirió el título del poema, sólo un soslayo de aquél, un subterfugio, una mirada de reojo, puesto que, bien leído el poema, no parece ser más que un bellísimo simbolismo, una figura de mero atrezzo en el conjunto visual que has ido dibujando.
Leo bastantes cosas tras una detenida lectura. Desde mi interpretación entendería que te has referido a la posición de un amor que el tiempo ha ido difuminando, de cómo el trancurso de éste ha dado en que aquéllas expectativas del pasado, lozanas ilusiones de antaño, "ecos del futuro" se hayan visto vencidos poco a poco y sufrido regresión obligada al pretérito de donde surgieron, de ese mismo pretérito del que ahora se vive, de los recuerdos y remembranzas, de como los colores brillaban ahora que el eclipse parece abarcarlos.
El corazón, llegados a un punto así, puede volverse abrazo para otros, que son pecios, que son destartalados restos de otras historias paralelas, naufragios con supervivientes malogrados y malheridos. Ambivalente, dual, ese corazón atiende a interiores y exteriores, recibe y dar en proporciones similares, encuentra y pierde a la vez, acoge y suprime, despide. Tiene dos hogares, dos personalidades, la que mira cobardemente el desaire de su propias fuerzas, el decaimiento, y la prestancia hacia esos renegados de otros mares.
Es una reflexión al paso del tiempo en el interior de las relaciones, el atisbo de otras velas en mares inciertos que nunca fueron previstos en las cartas de navegación preparadas para tal viaje. El cambio de rumbo a mitad de singladura y la ambivalencia, polivalencia o indecisión para seguir un rumbo misterioso pero prometedor, u otro donde los bajíos amenazan pero del que tenemos exacta situación de sus peligros. El ala del cuervo me tapa la luz y provoca tal eclipse de sol que no puedo seguir escribiendo. Abrazos y un beso, Eva. Gracias por dejar tus líneas.
 
images



Sonaron desgajados los versos
como un adagio inconcluso
que en compás arrítmico y terco,
desafina en el mismo punto.
Cobarde no alzas el vuelo,
desairando todo impulso,
y acallas el sentimiento
que apresas en trazo mudo.

¡Qué tediosa espera!, tiempo
desarmándose en segundos
catapultados en mi pecho
de oxidadas bielas de humo.
Palabras que son aguacero
de silencio donde me hundo
en caudales que fluyen resecos
sin batir de anhelos, sin curso.

Conjugas en pretérito el eco
que se extravió del futuro
y presientes avanzar el desierto
más allá del foso profundo
que tachona tus desvelos...
Ambivalente, el corazón es tumulto
costeado por destartalados pecios
que no encontraron su rumbo.

Y así, mi abrazo es puerto
de amarres de torpe nudo,
grao huérfano de veleros,
paisaje devastado y desnudo...
En el cielo, alas de cuervo
repintan el azul de oscuro,
eclipsando el sol a barlovento
con su manto taciturno.

Tonalidades suprema en esos alientos melancolicos
que entregas en una obra llena de pasiones triste.
me gustó. saludos de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba