El matiz de mi piel
recubre un alma endeble
alguien usurpó mi lugar
cuando fuí desterrado,
caí del cielo
tropecé con el mundo
y conocí el dolor,
descubrí el miedo.
Desperté en mi cuerpo
la marca de tus huellas
dejándome un rastro,
mostrándome un rostro
y me sentí uno más
vagando en un destino incierto,
andando por caminos y calles
sin llegar a ningún lugar.
Sospechoso
de matar la razón
purgué mis sentimientos
vendí mi corazón
mis manos asesinas
lavaron su culpa
corrieron prófugas
huyendo de mis actos.
No quedó nada claro
entre tus deseos y los míos
seguimos nuestro instinto
y sin querer nos herimos
perdí mi libertad,
perdiste tu inocencia
perdimos la esencia de la vida,
la noción de la existencia.
Ya víctimas del tiempo,
sin saber qué nos pasó
sólo nos quedó el vacío
de quién se sabe muerto;
sólo nos quedó el eco
de alguien que dijo adiós
y sólo nos dejó un recuerdo
a cambio de un perdón.
recubre un alma endeble
alguien usurpó mi lugar
cuando fuí desterrado,
caí del cielo
tropecé con el mundo
y conocí el dolor,
descubrí el miedo.
Desperté en mi cuerpo
la marca de tus huellas
dejándome un rastro,
mostrándome un rostro
y me sentí uno más
vagando en un destino incierto,
andando por caminos y calles
sin llegar a ningún lugar.
Sospechoso
de matar la razón
purgué mis sentimientos
vendí mi corazón
mis manos asesinas
lavaron su culpa
corrieron prófugas
huyendo de mis actos.
No quedó nada claro
entre tus deseos y los míos
seguimos nuestro instinto
y sin querer nos herimos
perdí mi libertad,
perdiste tu inocencia
perdimos la esencia de la vida,
la noción de la existencia.
Ya víctimas del tiempo,
sin saber qué nos pasó
sólo nos quedó el vacío
de quién se sabe muerto;
sólo nos quedó el eco
de alguien que dijo adiós
y sólo nos dejó un recuerdo
a cambio de un perdón.