Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Ecos de noche vieja
donde los besos cantan
sobre la piel etérea,
opuestas las espaldas,
unidas las caderas.
Refugios casi vanos
de mi noche serena,
de mi noche callada,
doliente como pena
entre la ausencia amarga
que se bebe mis venas.
Voces como latido
que con dulzor penetran
anclándose en el alma
sobre la noche vieja
consumiéndolo todo
con ardor de pavesa.
Ecos de noche vieja
que vuelan con el alba
sobre ruta secreta,
cerrada a los olvidos...
dejan la puerta abierta
para que entre sus brazos,
con el recuerdo, vuelva.
donde los besos cantan
sobre la piel etérea,
opuestas las espaldas,
unidas las caderas.
Refugios casi vanos
de mi noche serena,
de mi noche callada,
doliente como pena
entre la ausencia amarga
que se bebe mis venas.
Voces como latido
que con dulzor penetran
anclándose en el alma
sobre la noche vieja
consumiéndolo todo
con ardor de pavesa.
Ecos de noche vieja
que vuelan con el alba
sobre ruta secreta,
cerrada a los olvidos...
dejan la puerta abierta
para que entre sus brazos,
con el recuerdo, vuelva.