Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me desorienta tanta confusión entre una foto,
un espejo y mi figura casi mayestática bajo los ojos
de Meduza, mi diosa adoptiva con sus miles bocas de silencio
serpenteando sobre mi aura,
mordiendo las vísceras de mis paredes,
escupiendo escombros de mi vida por todos lados.
Sus serpientes ahogadas por no dejar escapar su veneno,
deberían haberme mordido, no comer de mi carne.
Se acercan a la sonrisa casi demagógica y fría del día a día,
sus bocas imberbes con el filo intacto,
parecieran descuajar la adrenalina de la primera vez, …otra vez.
La sal que salió de mis ojos no solo fue mar,
también abrigo de mi furtiva tristeza que despellejó su dermis
como trofeo de guerra.
Se pinto todos los tatuajes de su tribu,
y lamió el veneno de su flecha antes de que tocara mi piel.
Mis manos eran remos entre mis sábanas,
remaba, esparciendo las neuronas del olvido
y yo ahí naufragando en el universo de lamentos
sin brújula para encontrarme, con el corazón herido.
“Escapar es difícil cuando el ancla de la vida
se multiplica por todos tus pecados y se sienta a tomar
un capuchino a tu lado sosteniendo el periódico olvidado
en la última mentira de felicidad.”
se multiplica por todos tus pecados y se sienta a tomar
un capuchino a tu lado sosteniendo el periódico olvidado
en la última mentira de felicidad.”
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