MiguelEsteban
ÚNICO
Indómito palpitar entre noches que dibujan tu silueta,
entre suspiros que exaltan tu belleza invernada.
Recuerdos del frío que te tenía yerta, a mí abrazada.
Cada caricia que sentía tu piel de flores repleta,
cada beso que sentía la lluvia nacer de tus labios.
Ahora es tu sombra la que me guarda,
la que en cada sueño se acurruca en mi almohada.
Es tu mirada algo más, es hoguera que ahuyenta mis fríos,
es brillo y bosque que habité, es donde quiero renacer.
Ecos de tu ternura aún me bañan, aún acampan mi alma
y es en esta calma donde veo que mi corazón te ama.
Vistió la estrella su estela, arropando nuestro amanecer.
Este fuego no se apagó, se alimentó de tus latidos sembrados.
Entre mis jardines de sangre mi amor surcó,
entre mis ojos deslumbró y mi ilusión tocó
hondo, quedando todos mis anhelos en tu mirada atrapados.
El Castellano y Leannán-Sídhe