Juan Arias
Poeta recién llegado
ECOS DEL YUNQUE HUMANO
Yo solo entré en el convento,
a tomar unas medidas
y dar unos presupuestos,
allí se quedó mi vida
y allí se quedó mi aliento,
Y me enamoré de ella
con su habito de mirto,
era una guapa doncella,
era una esposa de Cristo,
era la niña mas bella
que mis ojos habían visto.
1Ay¡ Hermanita sor Cielo,
ilusión, de mi ilusión,
anhelo, de mis anhelos,
mi alegría, mi pasión,
mi pena y mi consuelo.
Yo siempre seré tu hermano,
porque soy fiel cristiano
pero por tu amor me muero,
si yo no fuese casado
Cielo, te hubiese dicho ya,
vamos a formar un hogar
y lo pasado, pasado,
ponte bata de percal,
y hagamos los dos un nido,
veras como nuestro hogar
será por Dios bendecido.
Ilusa mi mente loca,
quien decide es el destino,
nunca besaré tu boca,
somos distintos caminos.
Juan Arias
Yo solo entré en el convento,
a tomar unas medidas
y dar unos presupuestos,
allí se quedó mi vida
y allí se quedó mi aliento,
Y me enamoré de ella
con su habito de mirto,
era una guapa doncella,
era una esposa de Cristo,
era la niña mas bella
que mis ojos habían visto.
1Ay¡ Hermanita sor Cielo,
ilusión, de mi ilusión,
anhelo, de mis anhelos,
mi alegría, mi pasión,
mi pena y mi consuelo.
Yo siempre seré tu hermano,
porque soy fiel cristiano
pero por tu amor me muero,
si yo no fuese casado
Cielo, te hubiese dicho ya,
vamos a formar un hogar
y lo pasado, pasado,
ponte bata de percal,
y hagamos los dos un nido,
veras como nuestro hogar
será por Dios bendecido.
Ilusa mi mente loca,
quien decide es el destino,
nunca besaré tu boca,
somos distintos caminos.
Juan Arias