Estoy como los ciervos asustados,
escondiendo en un hueco la mirada,
y escapando de alguna realidad.
Mis pensamientos buscan una imagen,
y al no encontrarla lloran por su amor.
Lo se, el viento desata su cabello.
Busco en las flores su mirada triste
para endulzar con ella mi dolor.
Lo ves, a donde vayas voy tambien.
Asoman en las horas sus colores,
dejando entre la sombra sus pisadas
para escuchar sus voces amarillas
penetrando en mi alma adolorida.
De algo sirven los ecos que dejaste,
flotando en las moleculas del aire.
german g