ECOS.
Resonaban nuestros besos,
como truenos en los labios..
Sonidos...
Danzaban inquietas,
en la boca ajenas las lenguas.
Táctiles.
Contorsionaban los cuerpos,
en la oscuridad como espantos.
Plásticos.
Amorosa coreografía,
similitud, resemblanza..
Oleaje.
Ritmo y entrega
como del trigo la siega..
Suspiros.
Llovía en los campos,
torrenciales sudorosos.
Salinos.
Crispados como canizales;
los dedos en ocultos panales.
Lubricados.
Tomabas la llama en las manos,
la antorcha encendida quemaba los huesos.
Rosados.
Agitaba tu fuego,
me atragantaba tu humo..
Endulzado.
Pirómanos de amores,
quemando vivos placeres..
Sedosos.
Se encogía la noche,
desintegrábamos la carne.
Agitados.
Eramos espíritus
en perpetuos ritos.
Delirios.
Encogíamos las noches,
prolongabamos los amaneceres.
Nacíamos.
Nuestro mundo inventábamos.
Al amarnos,
levitabamos..
L.O.D.M.
COHELETT
Resonaban nuestros besos,
como truenos en los labios..
Sonidos...
Danzaban inquietas,
en la boca ajenas las lenguas.
Táctiles.
Contorsionaban los cuerpos,
en la oscuridad como espantos.
Plásticos.
Amorosa coreografía,
similitud, resemblanza..
Oleaje.
Ritmo y entrega
como del trigo la siega..
Suspiros.
Llovía en los campos,
torrenciales sudorosos.
Salinos.
Crispados como canizales;
los dedos en ocultos panales.
Lubricados.
Tomabas la llama en las manos,
la antorcha encendida quemaba los huesos.
Rosados.
Agitaba tu fuego,
me atragantaba tu humo..
Endulzado.
Pirómanos de amores,
quemando vivos placeres..
Sedosos.
Se encogía la noche,
desintegrábamos la carne.
Agitados.
Eramos espíritus
en perpetuos ritos.
Delirios.
Encogíamos las noches,
prolongabamos los amaneceres.
Nacíamos.
Nuestro mundo inventábamos.
Al amarnos,
levitabamos..
L.O.D.M.
COHELETT