Sofía Valera
Poeta recién llegado
Abrazo el silencio
de tus ojos, tal
cual me cobija el
viento que me roza
en noches de largas
ausencias cuando apenas
percibo tu nombre,
y me derrota una
lágrima ajena,
aquella anhelada
búsqueda, aquel
desesperante y exhausto
suspiro que alarga el
dolor en mis noches.
Tornándose así
cada una y otra
mañana: gris
que van tejiendo
inmensos ecos
sobre mis manos.
de tus ojos, tal
cual me cobija el
viento que me roza
en noches de largas
ausencias cuando apenas
percibo tu nombre,
y me derrota una
lágrima ajena,
aquella anhelada
búsqueda, aquel
desesperante y exhausto
suspiro que alarga el
dolor en mis noches.
Tornándose así
cada una y otra
mañana: gris
que van tejiendo
inmensos ecos
sobre mis manos.
Última edición: