Francisco León Román
Poeta recién llegado
Una efímera decisión de una mente sin retorno,
fue conocerte, sentirte y describirlo todo en ti
por primera vez.
No existía regreso y la verdad,
es que nunca quise mirar atrás.
Por ti levanté la frente y hallé en lo indiferente,
una respuesta de vida.
A veces quise llamarte mía,
pero te desvanecías en ese sin retorno.
Luego venías y te hallaba en esa dulce brisa de primavera,
floreciendo ante todo lo devastado.
Fuiste mi sol, la caída de las hojas de los árboles y en fin mi invierno.
Creaste tal estación en mí, que aún hoy día me pierdo.
fue conocerte, sentirte y describirlo todo en ti
por primera vez.
No existía regreso y la verdad,
es que nunca quise mirar atrás.
Por ti levanté la frente y hallé en lo indiferente,
una respuesta de vida.
A veces quise llamarte mía,
pero te desvanecías en ese sin retorno.
Luego venías y te hallaba en esa dulce brisa de primavera,
floreciendo ante todo lo devastado.
Fuiste mi sol, la caída de las hojas de los árboles y en fin mi invierno.
Creaste tal estación en mí, que aún hoy día me pierdo.