EGOCENTRISMO
Dueto Maramín-Perico
Desde nuestra pequeñez
centro del mundo nos vemos
y si así nos lo creemos
es enorme insensatez.
Semejante estupidez
nos lleva a la egolatría
y nuestro orgullo porfía
por tener siempre razón.
Pone toda su atención
en cultivar tal manía.
En odiosa mezquindad
se creen omnipotentes,
incapaces con sus mentes
de alterar su gran verdad.
Mas se sabe en realidad,
que rozan la hipocresía
y sufren el día a día
cuando ellos mismos se engañan
y sus cristales empañan
con su sucia egolatría.
Es su astucia maquiavélica,
el disimulo su guía,
malicia de abogacía
para ambición pantagruélica.
Bajo apariencia arcangélica
esconden sus pretensiones,
afilan sus aguijones
dispuestos a envenenar
y disensiones causar
si algo ganan sus acciones.
Demuestran fuerte actitud,
puesto que es ardua tarea
mentir como y a quien sea
por lograr su plenitud.
Trabajan con acritud,
es el poder en concreto
su definitivo objeto.
No importa si pisa al pobre
y sobre su ruina logre
más poder y más respeto.
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