José Luis Vera Vidal
MMC LIR
Qué difícil es ser, por ser
difícil es, llorar lágrimas de sangre,
qué difícil es derramar mi esencia
en tu nombre,
difícil es tomar una mano en la noche
pensado que es la tuya,
qué difícil es despertar por la mañana,
dejando un poco de mí,
tras pensar en ti.
Difícil es, dar pasos en el abismo
puesto que he perdido el piso
otorgándote mis pies flotando
hacia la negra noche,
donde no veo ni un rayo de ti,
intento flotar sobre las nubes
mas el aire frio de tu aliento
me regresa a las profundidades,
del mar ahogándome en el.
Qué difícil es, respirar tu aire
cuando estoy contigo,
pierdo el oriente, el norte,
la vida, constante sensación
de vacío, llanto y pena.
Espero volcar el tiempo para morir
fugazmente y perderme en tu indiferencia,
olvidándome así de esa alucinación
constante de tu imagen.
Difícil es amar una imagen impía,
detrás de un gran abismo,
que no puedo cruzar,
difícil es relegar mi alma en la oscuridad,
donde no brilla y se pierde
en la inmensidad de esta oquedad,
donde me pierdo y no puedo pasar,
regrésame mi alma y ponla
donde la pueda alcanzar.
difícil es, llorar lágrimas de sangre,
qué difícil es derramar mi esencia
en tu nombre,
difícil es tomar una mano en la noche
pensado que es la tuya,
qué difícil es despertar por la mañana,
dejando un poco de mí,
tras pensar en ti.
Difícil es, dar pasos en el abismo
puesto que he perdido el piso
otorgándote mis pies flotando
hacia la negra noche,
donde no veo ni un rayo de ti,
intento flotar sobre las nubes
mas el aire frio de tu aliento
me regresa a las profundidades,
del mar ahogándome en el.
Qué difícil es, respirar tu aire
cuando estoy contigo,
pierdo el oriente, el norte,
la vida, constante sensación
de vacío, llanto y pena.
Espero volcar el tiempo para morir
fugazmente y perderme en tu indiferencia,
olvidándome así de esa alucinación
constante de tu imagen.
Difícil es amar una imagen impía,
detrás de un gran abismo,
que no puedo cruzar,
difícil es relegar mi alma en la oscuridad,
donde no brilla y se pierde
en la inmensidad de esta oquedad,
donde me pierdo y no puedo pasar,
regrésame mi alma y ponla
donde la pueda alcanzar.