Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
En cada escena no hubo improvisación,
ya se conocen mi lengua y tu barriga,
tú ombligo espera como un interruptor,
y yo interrumpo a tu boca con la mía.
Tras las costillas, está mi voz,
y entre dos párpados la luz de un nuevo día,
tú ombligo espera como un interruptor,
y yo interrumpo