RUSO
Poeta adicto al portal
¡Cómo llovía!
ayer cuando me marchaba...
Y al comenzar a deslizarme de tu atmósfera
al despedirme, para siempre, de ti
y de nuestros días sin objeto
no hiciste otra cosa
más, que acercarte a la ventana
fría y empañada
y dejar que tus pupilas
(bebiéndose la pena que te di)
alzaran su mano para llorarme...
ayer cuando me marchaba...
Y al comenzar a deslizarme de tu atmósfera
al despedirme, para siempre, de ti
y de nuestros días sin objeto
no hiciste otra cosa
más, que acercarte a la ventana
fría y empañada
y dejar que tus pupilas
(bebiéndose la pena que te di)
alzaran su mano para llorarme...