Angel Felibre
Poeta que considera el portal su segunda casa
Apenas hace un instante, me han llamado al teléfono para comunicarme la partida de un amigo, compañero y vecino. Su cuerpo, edificio viejo medio en ruína,se ha derrumbado sin decir adiós. Sus escombros nos han llenado de polvo y cascotes. En dos meses, tres magníficos edificios han caído dejándonos a la interperie, en espera de ser, prontamente llamados, a la tétrica negrura.
Última edición: