No te culpo, pero hoy te digo adios,
porque sé que no quieres surcar el mar,
un ancho mar con todo su oleaje y duele,
porqué sé que la sal de la vida te parece demasiada,
porque no comprendes que, a veces, no amanezco junto al Sol,
hay días en que simplemente amanezco con la Luna
sí, aunque te cause risa, amanezco con la Luna.
No te culpo, pero hoy te digo adios
porque sé que no quieres enfrentar de la mano las penas y alegrías,
porque tienes pocas ganas de amor en las sábanas,
hoy me iré de aquí,
es mejor, que actuar este drama de lágrimas.
No te culpo, pero hoy te digo adios
porque no te entregas al cien,
porque yo te quiero al doscientos,
porque te quiero desde que habitas
en mi carne
y mis venas palpitan tu nombre,
pero prefiero marchar
a sentir frío contigo,
porque yo quiero sentir fuego en mi sangre.
(Inspirado en "No te salves", de Benedetti)
porque sé que no quieres surcar el mar,
un ancho mar con todo su oleaje y duele,
porqué sé que la sal de la vida te parece demasiada,
porque no comprendes que, a veces, no amanezco junto al Sol,
hay días en que simplemente amanezco con la Luna
sí, aunque te cause risa, amanezco con la Luna.
No te culpo, pero hoy te digo adios
porque sé que no quieres enfrentar de la mano las penas y alegrías,
porque tienes pocas ganas de amor en las sábanas,
hoy me iré de aquí,
es mejor, que actuar este drama de lágrimas.
No te culpo, pero hoy te digo adios
porque no te entregas al cien,
porque yo te quiero al doscientos,
porque te quiero desde que habitas
en mi carne
y mis venas palpitan tu nombre,
pero prefiero marchar
a sentir frío contigo,
porque yo quiero sentir fuego en mi sangre.
(Inspirado en "No te salves", de Benedetti)
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