Atravieso la voz de tu respiro
en profundidad ciega,
despliegue de la esencia
en un solo latido
La ebriedad del sueño manso,
plenitud de los silencios,
ha reunido intenso
tu mirada y mi cielo claro
Un rebaño de gestos encendidos,
presagio del abrazo
en tiempo cautivo,
eternidad del ocaso
El trono de mi Luna
lo han pintado tus manos
y ya resbalo por tu costado infinito,
magnitud del trueno fugado
del origen bendito
Has llegado a desvestir mi secreto
con el agua de tu boca,
Palabra de donde sostengo
mi saliva devota
Amado mío
La enredadera de destellos,
tejido con mis propios suspiros,
pongo a tus pies cual sendero
que ha de transitar contigo
mi propia existencia