jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
ayer se ahogó uno en la playa
el tipo rondaba los veinticinco
flaco, pelo negro, complexión regular
la mirada turbia y perdida
al parecer andaba solo
alguien dijo que lo había visto pasar la tarde
tomando cerveza cerca del muelle
y meterse de vez en cuando al mar para refrescarse
la última vez debió tragar agua
o quizás una ola lo empujó hacia abajo
y perdería la conciencia y después vino el apagón
su cuerpo flotaba cerca de la orilla
lo desmadejado de sus movimientos llamó la atención
un par de tipos lo arrastraron fuera del agua
nadie pensó en darle respiración boca a boca
o si lo pensaron no lo hicieron
además estaba claro que salía sobrando
el tipo se veía bastante muerto
y ya se sabe que ningún muerto es tan idiota
como para querer volver de allá donde se van los muertos
una mujer entre la multitud de curiosos
derramó un par de lágrimas circunstanciales
que le escurrieron por la cara y cayeron en sus tetas
si el hombre hubiera podido ver aquello
habría sentido tal vez un vestigio de placer
habría intentado quizás hablar con la mujer
conocer su nombre, acaso
todavía no se sabe con certeza si en el otro patio
eso sigue siendo de alguna utilidad