Era el aire de tu aliento
El que me despertaba en la mañana
Y me arrullaba por la noche.
El que sabía a manzana;
Era miel en derroche.
Era mi motor junto con cada uno de tus besos
Lo que le daba sentido a ésta vida, que ya no es vida.
Era el aire de tu aliento, de un exquisito sabor,
El que me demostraba la ambigüedad de tu amor.
Era el aire de tu aliento quien me abrazaba
Y me daba calor cuando más lo necesitaba.
Era el aire de tu aliento el que me hacía respirar,
El que me devolvía la vida y las ganas de disfrutar.
Fue el aire de tu aliento mi único alimento.
El que me quitó la vida y las ganas de amar.