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El álamo del camino (Soneto)

lesmo

Poeta veterano en el portal
Álamo de ribera y de frescura
que creces en los bordes del camino,
tal vez dar sombra sea tu destino
o linde de vereda tu escultura.

No es buena tu madera poco dura,
ni tiene la textura de lo fino,
si el hombre te plantó con tanto tino
será que se cobija en tu verdura.

En cada primavera un firmamento
con hojas verdiblancas te ha surgido
jugando a ser estrellas con el viento.

Pero cuando el verano está vencido
corona con el ocre amarillento
al campo tu grandioso colorido.

 
Última edición:
Álamo de ribera y de frescura
que creces en los bordes del camino,
tal vez dar sombra sea tu destino
o linde de vereda tu escultura.

No es buena tu madera poco dura,
ni tiene la textura de lo fino,
si el hombre te plantó con tanto tino
será que se cobija en tu verdura.

En cada primavera un firmamento
con hojas verdiblancas te han surgido
jugando a ser estrellas con el viento.

Pero cuando el verano está vencido
corona con el ocre amarillento
al campo tu grandioso colorido.

Yo, nada, que me gusta... especialmente...

En cada primavera un firmamento
con hojas verdiblancas te han surgido
jugando a ser estrellas con el viento.


Nada, admirado amigo, simplemente... que me gusta.
Un fuerte abrazo.
Javier.
 
Esplédido soneto, Lesmo. Es un dechado de virtudes, tanto desde el punto do vista técnico como en el contenido que es de una singular belleza.

No me cabe más que felicitarte muy sinceramente por esta bella construcción poética, amigo.

Un abrazo.

Álamo de ribera y de frescura
que creces en los bordes del camino,
tal vez dar sombra sea tu destino
o linde de vereda tu escultura.

No es buena tu madera poco dura,
ni tiene la textura de lo fino,
si el hombre te plantó con tanto tino
será que se cobija en tu verdura.

En cada primavera un firmamento
con hojas verdiblancas te han surgido
jugando a ser estrellas con el viento.

Pero cuando el verano está vencido
corona con el ocre amarillento
al campo tu grandioso colorido.

 
Álamo de ribera y de frescura
que creces en los bordes del camino,
tal vez dar sombra sea tu destino
o linde de vereda tu escultura.

No es buena tu madera poco dura,
ni tiene la textura de lo fino,
si el hombre te plantó con tanto tino
será que se cobija en tu verdura.

En cada primavera un firmamento
con hojas verdiblancas te han surgido
jugando a ser estrellas con el viento.

Pero cuando el verano está vencido
corona con el ocre amarillento
al campo tu grandioso colorido.

Excelente canto al álamo, estimado Lesmo,
el álamo es un gran ayudante en los campos ventosos del sur argentino, porque forma cortinas de reparo al viento y protege las plantaciones que rodea; su madera se ha usado mucho para los cajones de embalaje de fruta, y para juntar su cosecha;
hoy en día ha disminuido su uso, dado nuevas técnicas mas baratas de embalaje, cartón, papel, etc. Te cuento que en mi juventud, planté con mi familia, más de seis mil álamos a la vera de los canales de riego;
tu soneto me encantó, aunque tiene algunas asonancias superfluas; (purismos, jejeej),
un saludo cordial,
Eduardo
 
Álamo de ribera y de frescura
que creces en los bordes del camino,
tal vez dar sombra sea tu destino
o linde de vereda tu escultura.

No es buena tu madera poco dura,
ni tiene la textura de lo fino,
si el hombre te plantó con tanto tino
será que se cobija en tu verdura.

En cada primavera un firmamento
con hojas verdiblancas te han surgido
jugando a ser estrellas con el viento.

Pero cuando el verano está vencido
corona con el ocre amarillento
al campo tu grandioso colorido.

Ayyy Salva, qué soneto más sugestivo y bello, alumbras con tus letras a la Naturaleza haciéndo que la sintamos mágica y excelsa. Me encantan los álamos, sus hojas verdes en tintineos de viento, ayyy cómo es disfrutado leyéndote, siempre sacias mi sed de poesía, siempre. Besazos, mi querido amigo, llenos de cariño y de admiración...muááááacksss...
 
Yo, nada, que me gusta... especialmente...

En cada primavera un firmamento
con hojas verdiblancas te han surgido
jugando a ser estrellas con el viento.


Nada, admirado amigo, simplemente... que me gusta.
Un fuerte abrazo.
Javier.
Mi querido Javier, me alegro enormemente que haya sido de tu gusto esta composición a ese árbol que tengo en mi memoria desde pequeño y que tanta frescura proporciona en las calurosas tierras andaluzas y en otras zonas de nuestra rica España.
Con mi abrazo muy fuerte.
Salva.
 
Esplédido soneto, Lesmo. Es un dechado de virtudes, tanto desde el punto do vista técnico como en el contenido que es de una singular belleza.

No me cabe más que felicitarte muy sinceramente por esta bella construcción poética, amigo.

Un abrazo.
Muchas gracias , estimado amigo, por este comentario que, como todos, me llena de profunda satisfacción. Conoces bien la altísima estima en que tengo todas tus consideraciones.
Recibe mi admiración junto a mi abrazo fuerte.
Salvador.
 
Excelente canto al álamo, estimado Lesmo,
el álamo es un gran ayudante en los campos ventosos del sur argentino, porque forma cortinas de reparo al viento y protege las plantaciones que rodea; su madera se ha usado mucho para los cajones de embalaje de fruta, y para juntar su cosecha;
hoy en día ha disminuido su uso, dado nuevas técnicas mas baratas de embalaje, cartón, papel, etc. Te cuento que en mi juventud, planté con mi familia, más de seis mil álamos a la vera de los canales de riego;
tu soneto me encantó, aunque tiene algunas asonancias superfluas; (purismos, jejeej),
un saludo cordial,
Eduardo
Mi querido maestro, resulta que sabes del entrañable álamo una barbaridad. En mi familia también había tradición de plantar alamedas que tienen un crecimiento aproximado de unos diez años, luego se cortaban y se vendían para los fines que tan bien has señalado y ese ingreso permitió a mis padres sufragar los gastos de nuestras bodas, que en una familia de siete hermanos hubiera sido imposible de otra forma Aparte de la frescura (y los mosquitos) que da una alameda el volteo de sus hojas siempre me ha recordado al brillo de las estrellas y el viento entre sus ramas tiene un sonido característico y acompasado.
Efectivamente el soneto tiene unas asonancias en los tercetos que intentaré evitar, a ver si lo consigo.
Muchísimas gracias por tu amabilísima presencia en mis letras que se ven enriquecidas con tus comentarios, siempre amables y elegantes.
Recibe mi abrazo y mi admiración.
Salvador.
 
Ayyy Salva, qué soneto más sugestivo y bello, alumbras con tus letras a la Naturaleza haciéndo que la sintamos mágica y excelsa. Me encantan los álamos, sus hojas verdes en tintineos de viento, ayyy cómo es disfrutado leyéndote, siempre sacias mi sed de poesía, siempre. Besazos, mi querido amigo, llenos de cariño y de admiración...muááááacksss...
Muchísimas gracias, querida amiga por tu entrañable y cariñoso comentario con que vienes siempre a enriquecer estas letras. Efectivamente los álamos proporcionan una belleza a la naturaleza de características singulares y el volteo de sus hojas siempre me ha traído a la imaginación el brillo de las estrellas. Cómo me alegran las palabras que me dedicas siempre amables, siempre cariñosas, siempre poéticas.
Recibe tú también junto a mi admiración un abrazo muy fuerte.
Salva.
 
Álamo de ribera y de frescura
que creces en los bordes del camino,
tal vez dar sombra sea tu destino
o linde de vereda tu escultura.

No es buena tu madera poco dura,
ni tiene la textura de lo fino,
si el hombre te plantó con tanto tino
será que se cobija en tu verdura.

En cada primavera un firmamento
con hojas verdiblancas te ha surgido
jugando a ser estrellas con el viento.

Pero cuando el verano está vencido
corona con el ocre amarillento
al campo tu grandioso colorido.

Que pintura de color nos regalan tus letras.
Precioso amigo mío.

Un abrazo

Alfonso
 
Es un bellísimo poema en su totalidad. Te leo y leo poesía de la buena. Encantada de pasar por tu espacio. Saludos y Bendiciones.
Muy agradecido, estimada Lourdes, por el paso por mis letras en las que dejas tan amables huellas. Es un placer recibirte en este espacio.
Con mi saludo muy cordial van también los deseos de que sean bendecidos tus pasos.
 
Álamo de ribera y de frescura
que creces en los bordes del camino,
tal vez dar sombra sea tu destino
o linde de vereda tu escultura.

No es buena tu madera poco dura,
ni tiene la textura de lo fino,
si el hombre te plantó con tanto tino
será que se cobija en tu verdura.

En cada primavera un firmamento
con hojas verdiblancas te ha surgido
jugando a ser estrellas con el viento.

Pero cuando el verano está vencido
corona con el ocre amarillento
al campo tu grandioso colorido.

Muy hermoso tu soneto dedicado al álamo amigo. Me ha encantado leerte. Un fuerte abrazo amigo.
 

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