nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy la arena es oscura y su mar un desierto,
hoy las olas son puñales,
como soplos glaciales que hielan el alma,
hoy asoman los llantos, crispando las entrañas
y mordiendo las alas de la ilusión,
surcos que hieren el alma, dejando un cielo vacío.
Mis versos oscurecen la tinta de mi pluma,
como hilos de humo en un cielo de sombras,
su luz, ni es lámpara ni es estrella
es un lento corazón que apaga la sangre,
versos solos y cobardes
que llegan sin ser llamados,
dejando el alma a solas...
NUNA.