Cesia solan
Poeta recién llegado
Preocupada, la vieja Catrina, con sus canas blancas, nos concede una oportunidad. Ir detrás de la plenitud encaprichada; así nos ofrece el alma del Xoloitzcuintle en vida.
Un alma vieja es lo que nos regala para mostrarnos nuestro camino, un alma que lleva por nombre: Edith Katiuska. Ella, con su gran valentía, nos guía a lo largo del pasillo, iluminándolo sin temor ni prejuicio alguno.
¡AHÍ VA!, brindándonos destellos, puliéndonos como si fuéramos diamantes en bruto, dándonos la oportunidad de una eternidad recordada antes de dejarnos ir a las cenizas que alguna vez fuimos; antes de regresar con nuestra madre llamada la Catrina.
Un alma vieja es lo que nos regala para mostrarnos nuestro camino, un alma que lleva por nombre: Edith Katiuska. Ella, con su gran valentía, nos guía a lo largo del pasillo, iluminándolo sin temor ni prejuicio alguno.
¡AHÍ VA!, brindándonos destellos, puliéndonos como si fuéramos diamantes en bruto, dándonos la oportunidad de una eternidad recordada antes de dejarnos ir a las cenizas que alguna vez fuimos; antes de regresar con nuestra madre llamada la Catrina.