Durante ese verano en que aquella mujer comenzó a alojar en la lujosa cabaña a las orillas de la Laguna Huelde, cada noche se escuchaban sus llantos de desesperación al despertarse por la ausencia de su alma. Al mirar alrededor, ella veía como unos hilos de plata se extendían desde sus dedos hacia la ventana, por donde esta se escabullía.
La mujer jalaba las cuerdas pero su alma no volvía, ya que cada vez más se quedaba atrapada en otros planos del espacio y del tiempo. Su alma se había vuelto incontrolable ya que le apetecía cazar aquello que no debía.
La mujer se paralizaba al ver como cada noche se cortaban uno a uno los hilos de plata que unían su alma y su cuerpo... y esta vez tan sólo le quedaban dos hilos íntegros... ella realmente tenía miedo y todas las mañanas salía a pedir ayuda, pero los lugareños no se le acercaban porque sabían que todo lo que había en torno a esa cabaña se encontraba entre las garras de las sombras...
Sin una respuesta, sólo un delirio en su cabeza:Vaivenes de sueños atormentados colando el dolor de las almas, extrayendo sus esencias, paralizando las ráfagas de viento...
Carcasas de miedo conduciendo a las puertas de la nada; corazón de origami suplantando al músculo que ha de aferrarse al pecho...
La mujer jalaba las cuerdas pero su alma no volvía, ya que cada vez más se quedaba atrapada en otros planos del espacio y del tiempo. Su alma se había vuelto incontrolable ya que le apetecía cazar aquello que no debía.
La mujer se paralizaba al ver como cada noche se cortaban uno a uno los hilos de plata que unían su alma y su cuerpo... y esta vez tan sólo le quedaban dos hilos íntegros... ella realmente tenía miedo y todas las mañanas salía a pedir ayuda, pero los lugareños no se le acercaban porque sabían que todo lo que había en torno a esa cabaña se encontraba entre las garras de las sombras...
Sin una respuesta, sólo un delirio en su cabeza:Vaivenes de sueños atormentados colando el dolor de las almas, extrayendo sus esencias, paralizando las ráfagas de viento...
Carcasas de miedo conduciendo a las puertas de la nada; corazón de origami suplantando al músculo que ha de aferrarse al pecho...
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