Jorge Serra C
Poeta fiel al portal
Hoy no se lo que me pasa,
que desde temprano,
todo me causa risa,
el sonido de los pájaros,
la gente cuando habla,
la luz de la mañana, los gatos,
la brisa, las hojas de un libro,
y los recuerdos de ella,
que me requisan.
Será que me estoy volviendo loco,
o que se me ha olvidado,el lugar donde baila la dicha,
Yo pensé, que eso me podría pasar,pero realmente no pensé,que me fuera a suceder tan de prisa.
Es que estoy feliz, el amor le da vueltas a mi silla,Pero no se que hacer,con tanta dicha, solo se me ocurre conjugar,a todo los causantes de mi risa,para escapar de esta incertidumbre,y entender tanta algarabía.
Seria así, el sonido de los pájaros,
me despiertan temprano,
y siento la luz de la mañana,
que me requisa, a la vez que sopla una suave brisa, que penetra en mis sentidos,
y hace que vuelen las hojas de un libro, sobre gatos que bailan a prisa,
y hablan de personas,
a las que la locura,las hundió en una sonrisa, y de la cual pude escapar, gracias a ella, al amor que me dio y al calor de sus caricias.
autor:Jorge Serra colina
que desde temprano,
todo me causa risa,
el sonido de los pájaros,
la gente cuando habla,
la luz de la mañana, los gatos,
la brisa, las hojas de un libro,
y los recuerdos de ella,
que me requisan.
Será que me estoy volviendo loco,
o que se me ha olvidado,el lugar donde baila la dicha,
Yo pensé, que eso me podría pasar,pero realmente no pensé,que me fuera a suceder tan de prisa.
Es que estoy feliz, el amor le da vueltas a mi silla,Pero no se que hacer,con tanta dicha, solo se me ocurre conjugar,a todo los causantes de mi risa,para escapar de esta incertidumbre,y entender tanta algarabía.
Seria así, el sonido de los pájaros,
me despiertan temprano,
y siento la luz de la mañana,
que me requisa, a la vez que sopla una suave brisa, que penetra en mis sentidos,
y hace que vuelen las hojas de un libro, sobre gatos que bailan a prisa,
y hablan de personas,
a las que la locura,las hundió en una sonrisa, y de la cual pude escapar, gracias a ella, al amor que me dio y al calor de sus caricias.
autor:Jorge Serra colina
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