The Seight
Poeta recién llegado
Consiento divino enamorado
que con tu manto cubras mis manos,
ya que juntos pronto ya seremos
de toda la creación, los maestros sempiternos
Tu el padre y yo, yo la débil madre.
Con tu gran fuerza y fértil calidez,
avivaras mi dulce y tierno seno,
a entregarse a tu ávido calor y a tu poder...
Poder inmenso que produce en mí tormenta,
della, al vigor de tu amor rendida...
¡Traerá el primer fruto de la vida!
Me pides quel sereno sobre mi ser resida.
Que entre las llagas que en mi piel marcaste viva.
Pues, concedo favor justo que al amor da energía
De ti me entrego servidora,
mas no sin condición alguna.
Mas sí te digo que si apartas
Oscureceria mi alegria,
¡Matando el nuestro fruto de la vida!
Te condiciono a no moverte nunca más,
que desde allá tu amor pueda recibir
Para que los hijos míos por venir
Vivan, florezcan y crezcan sin morir.
que con tu manto cubras mis manos,
ya que juntos pronto ya seremos
de toda la creación, los maestros sempiternos
Tu el padre y yo, yo la débil madre.
Con tu gran fuerza y fértil calidez,
avivaras mi dulce y tierno seno,
a entregarse a tu ávido calor y a tu poder...
Poder inmenso que produce en mí tormenta,
della, al vigor de tu amor rendida...
¡Traerá el primer fruto de la vida!
Me pides quel sereno sobre mi ser resida.
Que entre las llagas que en mi piel marcaste viva.
Pues, concedo favor justo que al amor da energía
De ti me entrego servidora,
mas no sin condición alguna.
Mas sí te digo que si apartas
Oscureceria mi alegria,
¡Matando el nuestro fruto de la vida!
Te condiciono a no moverte nunca más,
que desde allá tu amor pueda recibir
Para que los hijos míos por venir
Vivan, florezcan y crezcan sin morir.