El amor de mi vida
De nuevo, estas ahí,
apoyándome,
sugiriendo que decir,
mirándome,
acariciando mis manos
muchas imágenes abrazándonos
y pocas palabras
que decir entre las horas
que se desvanecen
Solas en la sed ambigua de nuestro ser.
Un momento de recuerdo
que se queda incierto
en el paso matemático
del tiempo
alejados también, por los pretextos
en un vaivén,
alejados y embriagados de mas momentos
amotinados en desden.
De nuevo te marcharas,
y este sueño, será por siempre un sueño,
la lluvia aliviara la resequedad de mis labios
pero se estremecerá al no poder dar su sabor idéntico
y se perderán, entre talentos sin miedo
y estrategias de rebeldes
amotinados en desden.