Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta es la noche en que vuelven las lunas,
en que los vikingos aprenden a cazar,
la noche donde el viento recorre tus dunas
y una pizca de azúcar se riega en el mar.
Ayer Caperucita dio a luz a un pequeño lobo
y los besos de Judas se volvieron de fiar,
el espejo me sonrió con cara de bobo
y tus sueños mojados me quisieron espiar.
En un oscuro agujero el conejo quiso soñar,
promovieron un striptease público, lo hubo,
las gotas del alma, se olvidaron de llorar
y el amor elevó su potencia al cubo.
No quise amar sin razón o motivo,
hubo tres banderazos con vida y muerte,
el amor desconoce que hay día festivo
y el dolor siempre le desea la suerte.
Quince minutos tardé en quitarte la ropa,
dos más, para darte todo mi amor,
marinos errantes con vientos en popa
y una pomada para cambiar de color.
Esta noche en vez de contar ovejas
cuento una a una tus pestañas,
contaría tus lunares en sitios que no dejas
y cocinaría un viernes, todas tus mañanas.
en que los vikingos aprenden a cazar,
la noche donde el viento recorre tus dunas
y una pizca de azúcar se riega en el mar.
Ayer Caperucita dio a luz a un pequeño lobo
y los besos de Judas se volvieron de fiar,
el espejo me sonrió con cara de bobo
y tus sueños mojados me quisieron espiar.
En un oscuro agujero el conejo quiso soñar,
promovieron un striptease público, lo hubo,
las gotas del alma, se olvidaron de llorar
y el amor elevó su potencia al cubo.
No quise amar sin razón o motivo,
hubo tres banderazos con vida y muerte,
el amor desconoce que hay día festivo
y el dolor siempre le desea la suerte.
Quince minutos tardé en quitarte la ropa,
dos más, para darte todo mi amor,
marinos errantes con vientos en popa
y una pomada para cambiar de color.
Esta noche en vez de contar ovejas
cuento una a una tus pestañas,
contaría tus lunares en sitios que no dejas
y cocinaría un viernes, todas tus mañanas.