Alan Cuadrado
Poeta fiel al portal
2020 el año que será recordado por el COVID19,
será recordado por la bitácora las redes sociales
redes de pesca, soy una cahuama atrapada entre atunes
aventurado de acción en esta humilde película,
todos nos enamoramos, nos acompañamos
predicamos, rezamos y amamos al virus,
pero así es el amor, vemos al virus entrar
le abrimos la puerta de nuestra casa
caminamos por las calles, lo vemos en todas partes
es un virus chingón, un virus todo culero pero chingón
un virus que desdeña pasión e irradia calor
le puedo ver sus ojos chispados, se arrincona si me enojo
todo negro, baboso, lleno de todo lo peor, color negro por Dios
pinche virus cabrón, es una ternura, es una bendición
me da ganas de patearle las bolas, pero se arrincona en la esquina
huye de mi como si fuese un cachorro travieso regañado
se ve suavecito, esponjado con su polvito para hornear,
lo quiero abrazar y aplastarle sus cachetes de virus cabrón
“pinche virus, no seas ojete y cabrón” le digo medio enojado
me mira de reojo y asoma su cabecita y sonríe un poco
siempre que pasa esto nos gana la risa y nos echamos a reír
luego se esconde y piensa que no lo veo, todo el tiempo lo veo
pero me gusta jugar con él, hacerle creer que no lo veo
a que pinche Covidcito, a la locura me va a llevar en estos días
el otro día me di cuenta que todos tienen su miniCovid
por donde le vean eh, todo mundo tiene el suyo en casa
en su auto, en el super, en la sopa haciendo nado sincronizado
en la mugre que se esconde en la piel de los pliegues
yo ya le hago sus salchipapas a mi Covid y bien que se la come
el otro día salimos a chingazos, porque se mete en mi vida
me la hizo de pedo porque me estaba inyectando heroína
ni siquiera era porque no quería que me inyectara,
me decía que en el cuello no, que mejor en el brazo
le pegué no recuerdo como pero lo aventé lejos
yo también me fui lejos y cuando regresé en si
lo vi con sangrita en la frente, meneando una banderita blanca
se estaba tocando su primer diente de leche, ya lo tenía flojo
le pregunté si estaba bien y en ese momento se le cayó su diente
me sentí tan mal y lo abracé con la ternura más grande que conoce mundo
“es el amor que tenemos como gente civilizada que somos,
como gente preparada para las crisis, gente consiente y capaz
somos gente y este virus ya es un miembro más de nuestras familias
que entre las polémicas y las discordias, hemos intentado esfumarlo
comer nuestro ajo picado, hacer gárgaras con limón y bicarbonato
tenemos el virus en nuestras vidas, quiero ser más romántico
la tragedia humana, la distopía entre los gentiles y la política es vana
la verdad es que ya teníamos un virus, ya teníamos tragedia
ya había locura, caos, racismo, sadismo, destrucción
lamento enormemente los estragos de este virus en el mundo
pero lamentaré más que en todos los rincones afectados,
desde el mejor y cada uno de los hogares hasta el peor de todos
que no haya amor, no cabe duda no es una lucha
pero el lugar más digno de cualquier hombre viene desde los actos de amor”
eso le dije a mi Covid y creo que me ha perdonado, ya es más serio desde entonces..
pinche virus cabrón, lo amo.
será recordado por la bitácora las redes sociales
redes de pesca, soy una cahuama atrapada entre atunes
aventurado de acción en esta humilde película,
todos nos enamoramos, nos acompañamos
predicamos, rezamos y amamos al virus,
pero así es el amor, vemos al virus entrar
le abrimos la puerta de nuestra casa
caminamos por las calles, lo vemos en todas partes
es un virus chingón, un virus todo culero pero chingón
un virus que desdeña pasión e irradia calor
le puedo ver sus ojos chispados, se arrincona si me enojo
todo negro, baboso, lleno de todo lo peor, color negro por Dios
pinche virus cabrón, es una ternura, es una bendición
me da ganas de patearle las bolas, pero se arrincona en la esquina
huye de mi como si fuese un cachorro travieso regañado
se ve suavecito, esponjado con su polvito para hornear,
lo quiero abrazar y aplastarle sus cachetes de virus cabrón
“pinche virus, no seas ojete y cabrón” le digo medio enojado
me mira de reojo y asoma su cabecita y sonríe un poco
siempre que pasa esto nos gana la risa y nos echamos a reír
luego se esconde y piensa que no lo veo, todo el tiempo lo veo
pero me gusta jugar con él, hacerle creer que no lo veo
a que pinche Covidcito, a la locura me va a llevar en estos días
el otro día me di cuenta que todos tienen su miniCovid
por donde le vean eh, todo mundo tiene el suyo en casa
en su auto, en el super, en la sopa haciendo nado sincronizado
en la mugre que se esconde en la piel de los pliegues
yo ya le hago sus salchipapas a mi Covid y bien que se la come
el otro día salimos a chingazos, porque se mete en mi vida
me la hizo de pedo porque me estaba inyectando heroína
ni siquiera era porque no quería que me inyectara,
me decía que en el cuello no, que mejor en el brazo
le pegué no recuerdo como pero lo aventé lejos
yo también me fui lejos y cuando regresé en si
lo vi con sangrita en la frente, meneando una banderita blanca
se estaba tocando su primer diente de leche, ya lo tenía flojo
le pregunté si estaba bien y en ese momento se le cayó su diente
me sentí tan mal y lo abracé con la ternura más grande que conoce mundo
“es el amor que tenemos como gente civilizada que somos,
como gente preparada para las crisis, gente consiente y capaz
somos gente y este virus ya es un miembro más de nuestras familias
que entre las polémicas y las discordias, hemos intentado esfumarlo
comer nuestro ajo picado, hacer gárgaras con limón y bicarbonato
tenemos el virus en nuestras vidas, quiero ser más romántico
la tragedia humana, la distopía entre los gentiles y la política es vana
la verdad es que ya teníamos un virus, ya teníamos tragedia
ya había locura, caos, racismo, sadismo, destrucción
lamento enormemente los estragos de este virus en el mundo
pero lamentaré más que en todos los rincones afectados,
desde el mejor y cada uno de los hogares hasta el peor de todos
que no haya amor, no cabe duda no es una lucha
pero el lugar más digno de cualquier hombre viene desde los actos de amor”
eso le dije a mi Covid y creo que me ha perdonado, ya es más serio desde entonces..
pinche virus cabrón, lo amo.